jueves, 10 de diciembre de 2009
Viendo La Tele, 20 Años Atrás
domingo, 6 de diciembre de 2009
El Espacio Entre Nosotros
El Rincón de Los Relatos
No nos separan más de cinco metros, puedo ver tu rostro claramente mirándome tras del cristal, también veo mi propio rostro reflejado encima del tuyo. Te veo llorar pero tú siempre has sido más fuerte que yo, son mis ojos los que se sienten tristes y lloran a través de los tuyos. “No llores” me dices y aunque el sonido no pasa ni por los gruesos vidrios ni por espacio vacío, cosquillea mi oído con tu voz tan cercana, con ese suspiro relajante, suave, tibio, basta para desearte hasta el fin de lo eterno.
Las luces se reflejan en los vidrios que nos protegen del vacío. Estamos tomados de la mano viendo ese espectáculo emocionante para la vista, desgarrador para el corazón. Tan cercanos sin embargo alejados por una distancia trazada por otros. La nave que a ti te lleva y la mía están flotando juntas esperando una brecha para escapar de la tormentosa batalla que se vive a escasos kilómetros. La tuya apuntando justo al lado contrario de la mía, en cualquier momento pasaremos de estar juntos a estar tan lejos como cien mil millones de viajes de la Tierra al Sol.
Me cuesta respirar, la descoordinación es tremenda entre el corazón y la mente. Uno desea saltar a abrazarte, quedarse contigo por siempre, detener lo tortuoso de sólo mantener en el recuerdo tu piel bajo mis dedos. El otro sabe cuantos imposibles se anteponen a eso y tú también te acabas de dar cuenta porque ambos empujamos con fuerza las ventanas que nos dejan vernos queriendo empujar las oxidadas latas de nuestras naves hacia el otro. “Hay una forma” te grito en gestos y me llevo la mano al bolsillo enseñándote la solución. Tú, sin vacilar te llevas la mano al bolsillo y asientes con el rostro mientas una explosión a lo lejos se refleja en tus ojos.
¡Qué importan los cientos de personas que comparten nuestro viaje! ¿Acaso no vale la pena besarnos una última vez? El espacio se llenó de estrellas apagadas hacia rato por la luz tan humana y tan explosiva que lo rodeaba todo. Ella entonces sacó de su bolsillo un bastón del tamaño de un vaso, negro con un cilindro verde y luminoso en uno de sus extremos, la única diferencia con el mío es el color anaranjado del extremo de mi bastón. Pusimos los extremos coloreados sobre el cristal y al mismo tiempo dijimos “¡Ahí voy amor!” y los vidrios reventaron en un estallido seco y violento mientras el vacío succionaba el aire oxigenado como hienas saboreando un alce putrefacto.
En ese remolino de aire y nada nos vimos envueltos. Nunca la perdí de vista y con una fuerza impulsada por el deseo volamos por el espacio para abrazarnos por última vez. Estábamos en medio del espacio, sostenidos uno del otro y con los ojos nos amamos y con los labios terminamos juntos para siempre mientras el aire de nuestros pulmones no aguantaban ya el desorden ambiental y colapsaron para dejarnos a la deriva, juntos por siempre en medio de las estrellas.
sábado, 28 de noviembre de 2009
Dedicando Una Canción II: Triste Final Feliz




viernes, 27 de noviembre de 2009
Angeles Genéticos











jueves, 19 de noviembre de 2009
Muela Que Cruje No Ha De Doler
Unos cuantos puntos para cerrar y un algodón para masticar y mantener pegado al ahora ya sector "desmuelado" y operación terminada. Al fin con la boca cerrada y de pie. Acompañé al dentista entonces al escritorio de la ausente secretaria y me dijo “ahí están los detalles” me pasó una boleta y sin más remedio saqué la chequera y le extendí uno cruzado y a su nombre. Le entrego el cheque y entonces me llevo la mano a la cara, de repente sentí un puntazo en la zona operada aunque no duró más que dos segundos.
martes, 17 de noviembre de 2009
Riámonos De Nustros Candidatos
viernes, 23 de octubre de 2009
No Hay Vacantes




Año 990 después del despegue, otro posible planeta candidato ha ser reclamado y habitado por la humanidad. Su forma esférica casi perfecta, su color verde azulado, la evidente presencia de agua fresca ilusionaba más que nunca a los viajeros de la Vía Astrum quienes en su mayoría vivían resignados a tener que pasar la eternidad arriba de una nave espacial. Canara Lems, la mujer que observó por primera vez el planeta que lleva su nombre, fue también la primera en constituir la tripulación que aterrizaría en la nueva esperanza humana.

Año 3000 después del despegue, Verner Odeum actualizaba el mapa galáctico oficial de la nave ciudad etiquetando otro sistema como “No Vacante” y un círculo rojo. Cuántos círculos rojos y azules (que representaban lo inhabitable) había en su mapa. Verner miraba su proyección tridimensional de la galaxia con desgano mientras que con su mano golpeaba la imagen para que rotara sólo para ver más y más círculos rojos y azules. Es cierto que habían recorrido sólo una milésima parte de la galaxia pero ya sentía que los lugares para aparcar a la humanidad se estaban terminando.




Año 29.050 después del despegue, la Vía Astrum estaba ya completamente desmantelada. La mayoría de sus partes fueron recicladas para construir aeroautos que si se elevan a más de cinco mil pies sucumben ante la presión atmosférica y caen en picada al suelo.

miércoles, 14 de octubre de 2009
Blog Action Day 09': Calentamiento Global
viernes, 18 de septiembre de 2009
Yo Siempre Digo Las Cosas De Frente


martes, 18 de agosto de 2009
Ni Aunque Me Obligaran Podría Elegir





