OCACIONALMENTE ALGO INTERESANTE

domingo, 8 de marzo de 2009

En Vías De Desarrollo

Desván Para Pensar

Cuando hablan del país y su famoso estado de "en vías de desarrollo" es algo fácil creerlo cuando quienes lo dicen se respaldan en bellas cifras económicas por sí solas y fantásticas al compararlas con los vecinos. Pero al salir a la calle te tropiezas con la realidad, con la verdad. Ayer me pasó camino a buscar a mi prima al terminal de buses manejando a través de esa futurista infraestructura vial donde con un "bip" te cobran el peaje. Increíble hasta que das un vistazo a los costados. Miles de departamentos amontonados en edificios pequeños, calles sofocadas de tierra y pestilencia, murallas firmadas por el vandalismo y la delincuencia, rejas y candados por todos lados, rostros abatidos, conformes y sometidos.

Mientras el moderno portal con cámaras de vigilancia me volvía a cobrar ($147 como me advertía una pantalla) se veía una procesión de personas de ropas reutilizadas esperando la micro que ya había tardado demasiado en llegar. Justo ahí me tocaba salir de la autopista y me tope con los personajes típicos de toda esquina importante. El hombre de los helados muerto de calor, el mendigo de barba deshilachada y estropajos diez tallas menos que su porte, el tipo que te limpia los vidrios paseándose entre los autos y maldiciendo porque nadie quiere sus servicios. La radio y su economista invitado seguían hablando de un país fuerte, moderno, anti-crisis. Me estacioné en el terminal de buses y me dirigí a los andenes a esperar a mi prima cuyo bus llegaría atrasado.

Me encontré con el clásico paisaje que de vez en cuando nos muestran en la televisión. Los mismos rostros que vi en las calles, la misma gente que vive en aquellos departamentos minúsculos, todos ellos esperaban un bus sentados sobre sus bolsos temerosos de cualquier extraño que pudiese tomar una oportunidad para robárselos. Otros esperaban sentados en bancas a algún familiar del sur, con el semblante somnoliento, harto de esperar pero en una actitud de resignación ya ensayado de memoria. Fue entonces cuando el país en desarrollo se me vino a la mente y reí "a lo mejor no puse atención y siempre hablan de otro país" pensé mientras veía a señoras con miles de bolsos dirigirse a tomar la micro mientras observaban los taxis con un deseo casi prohibido. "Si escucharan al economista de la radio se ofenderían por la burla" me dije sin reírme. Justo en ese momento los parlantes del terminal anunciaban con voz femenina "se recuerda a los señores pasajeros que los andenes 22 a 35 son de llegada" un aviso rutinario e inadvertido por la mayoría. Fue a continuación cuando el país en vías de desarrollo de los números económicos surgió para burlarse del país y gritarle por los altavoces "too all passengers, we inform that the..." y miré cara por cara a las personas del terminal cómo escuchaban aquél inglés insípido con unos deseos irrefrenables de entenderlo, ojos llorosos entre el sueño y por el golpe de aquella realidad que los lanzaba hacia los andenes más abandonados y descuidados del terminal.

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