¿Te
encanta cierto? te desvives por ella, primer pensamiento matinal y último
nocturno y te imaginas una vida con ella, las citas el hotel el viaje el
departamento y en todos tus sueños al menos su nombre a veces su rostro una vida
imposible lo sabes porque en realidad nunca te ha mirado y la vez que lo
quisiste lo hizo con los ojos en blanco y la vez que lo intentaste te miró con
gafas oscuras, te sometes a ella como un perro imbécil que babosea cada ocasión
que ella respira y es a ti a quien le mueven la cola y te prometen algún día,
tal vez mañana, te lo juro que quiero y es tan falso como tu orgullo ahora en
el subsuelo enterrado por la humillación de pie con la pala en mano grabada con
tu nombre irreconocible ahora. Eres nadie, un ente pululando por un mundo
oscuro que hasta los fantasmas temen visitar ¿cuándo lo entenderás? no te
quiere ni para reírse de ti porque ya lo ha hecho demasiado y de pronto eres
más viejo más gordo y en tu cabeza giran los consejos de tus amigos déjala ir
de tu cabeza sácala de tu agenda telefónica de tu lista de chat y entras en una
negación cancerígena y sigues insistiendo porque le sigues creyendo, hombre de
fe, insensato ¿ya viste tu corazón necrosado? tú la dejaste entrar en tus células
para contaminarlas con su sonrisa prometedora, con la eterna promesa de aceptar
de decir que sí pero no es su culpa no seas injusto, es solo tuya, solo tuya
por no entender algo tan elemental más fácil que sumar y restar y que unir la “M”
con la “A” y ya es irreversible como todo cáncer, la enfermedad te corroe la
sangre y sangras negro córtate las venas, deja que tus arterias revienten y se
lleven su nombre y los sueños sobre ella por la alcantarilla mientras deambulas
y duermes en las calles como todos los hombres sin sueños hasta que encuentres un
nuevo rostro o te lleven en carretilla al cementerio y te entierren bajo tierra
con pala y todo.
OCACIONALMENTE ALGO INTERESANTE
martes, 29 de enero de 2013
viernes, 25 de enero de 2013
La Gloria De Lotta
Rincón de los Relatos
La
alarma de ataque esta en llamas y por apresurado tuve dificultades para ponerme
el pantalón. Consecuencia inmediata, salir de último de la barraca y con esa
sonrisa irónica los muchachos me recuerdan “¡Beanpole! ¡No olvides despertar a
Zombie!” Tan peligroso como ir a combate es despertar a Lotta cuyo genio al
privarla repentinamente de un sueño profundo es peor que estar enredado en una
ensalada de láser en medio del espacio. Mejor será ir rápido a su litera y
despertarla de una vez.
-¿Lotta?-
le digo despacio y apenas rosando su hombro. No puedo olvidar cuando “cueball”
recibió el más fulminante de los combos en pleno rostro cuando la despertó
violentamente.
-Lotta,
la alarma- refunfuña un poco y se acomoda para seguir durmiendo. La alarma me
tiene nervioso ya no puedo esperar.
-¡Lotta,
ataque!- y alcancé a esquivar la palma de su mano que despertó mucho antes que
sus ojos.
-¡No me
grites así tarado!- fue todo lo que me dijo antes de darse cuenta que otra vez
no había escuchado la emergencia. Sin siquiera mirarme salió corriendo hacia
el hangar. Como siempre ya estaba vestida, lista para la acción y sin más que
hacer corrí tras ella. Es increíble pensar que Lotta es la mejor piloto de
falcon existente, al saber que ella pilotea junto a nosotros es una esperanza de victoria, la vida después de la guerra asegurada.
Entro
justo tras ella al hangar y con su agilidad de siempre se hace notar de
inmediato. Su piel tostada reluce frente al casco blanco de su falcon y con una
acrobacia que ignora toda gravedad salta con sus risos salvajes ondulando como si hubiera viento directo hacia la cabina.
La sonrisa previa a la batalla nadie se la quita y aunque baja de estatura se ve enorme cuando está
sobre una nave.
Ella nos saluda antes de cerrar la cabina y todos gritamos "¡Zombie! ¡Zombie!" y una lluvia de serpentinas y papeles coloreados parece caer desde el techo mientras ella levanta ambos brazos "¡Zombie! ¡Zombie!" curioso apodo para alguien con su habilidad innata y es que su mala costumbre de siempre estar dormida a la hora de salir a combate hizo que le llamáramos Zombie en vez de algún sobrenombre que hable de su naturaleza invencible.
Ella nos saluda antes de cerrar la cabina y todos gritamos "¡Zombie! ¡Zombie!" y una lluvia de serpentinas y papeles coloreados parece caer desde el techo mientras ella levanta ambos brazos "¡Zombie! ¡Zombie!" curioso apodo para alguien con su habilidad innata y es que su mala costumbre de siempre estar dormida a la hora de salir a combate hizo que le llamáramos Zombie en vez de algún sobrenombre que hable de su naturaleza invencible.
Una vez en mi falcon me dirijo hasta las lanzaderas y de estar cinco minutos atrás tropezándome con mi pantalón
ahora me enfrento al terrible campo de batalla. Libre de toda geografía dos
colosales fortalezas espaciales nuestras se enfrentan a dos eridani. Entre las
cuatro vomitan láser, misiles y falcons por millares y en todas direcciones provocando una invasión de
explosiones sordas, expulsiones de luces multicolor y cabezas nucleares deambulando por todos los rincones.
-¡Beanpole,
Zombie!- llaman del centro de control por el radio -¡Cubran los motores del
escuadrón enemigo en camino!- una mirada al radar, una sopa de luces y señales
sin embargo la experiencia logra superar el enredo y puedo ver claramente las
seis falcon eridani acercándose a los motores de la fortaleza.
-¡Vamos
a freírlos Beanpole!- replica Lotta que en un violento pero estético quiebre
cambia de dirección hacia la popa.
Si
destruimos los motores de su fortaleza serán historia, se apagarán todos sus
sistemas y ya no podrán destruir nuestros misiles nucleares con sus baterías. Y
se atreven a mandar solo dos naves para cubrirse. Esto será pan comido.
-¡Ranga,
es Zombie!- me grita un compañero asustado. Entonces era verdad que estaba acá…
Demonios, nos va a triturar. Incluso si viniese sola sería imposible derribarla.
-¿Nos
retiramos?- hago caso omiso a tan absurda sugerencia. Treinta segundos para
estar en su rango de tiro. No puedo, el corazón se me sube a la boca tratando
de matarse antes de verse enfrentado al horror de ver a Zombie maniobrando frente
a él, escupiendo plomo enajenada por la ira bélica que a todos, excepto a ella, nos deja atrás
porque es vencida por el miedo a la muerte. Dicen que podrían acribillarla a
tiros pero que seguiría en pie, avanzando hacia ti como si nada y de ahí su
sobrenombre.
¡Ahí
viene Dios mío! ¡Sarah, Angela, las amo demasiado!
Viene
de frente y a metros de mi nave. Reaccionando a mi cañón da un salto que eleva
su cola hasta dejarla vertical y un poco por encima de mí. Sus propulsores inferiores
la deslizan hasta la popa de mi escuadrón y dos de mis escoltas vuelan en
pedazos (¡fue con un solo tiro!) grita otro mientras giro vertical sobre mi eje para ir
en su búsqueda, distracción fatal (¡AAaaaa…!) porque su aliado destruye a
otro y a otro (¡No quiero morir aquí Ranga!) dejo una estela de microbombas
para detener al compañero de Zombie y me dirijo directo a ella mientras
(¡Nooooooo!) acaba con mi último hombre. Mi mano tiembla desesperada (¡Control,
Ranga vuelve a la base!) sin embargo logro descargar un impulso láser que ella
no elude si no hasta el último segundo con un giro y quiebre sacado de libros
fantasiosos. Se me ocurre (¡Ranga sal de ahí!) que debe ser tan hermosa como
sus piruetas y que tal vez si he de morir en el espacio es mejor en manos de ella. Burlesca se
da el lujo de lucirse frente a mí, se mueve a un lado y abajo sin disparar una solo
bala, giro y quiebre, deslizamientos, paralelas y diagonales, el diablo
luciendo sus mejores flamas. Me enfurece, hierve mi sangre militar…
-¡Te
voy a matar Zombie!- me lanzo tras ella desesperado, ya no me controlo soy yo y
mi furia y mis ansias (¡Retírate Varmor!) por eliminarla del universo de una
vez por todas. Es un fantasma, aparece y desaparece de mi visión sin patrón
alguno, no, no, ¡no voy a dejarla ir!… dónde se fue… ¡dónde estás!... Sarah,
Angela… no puedo más… quiero estar en mi casa… me rindo…
Ese pobre
bastardo quedó hecho pedazos. Lotta le bailó en su rostro y apenas reaccionó
por algunos instantes solo para volver a quedarse quieto otra vez entendiendo
que nadie puede enfrentársele.
-¡Vamos
a cazar pájaros Karl!- y no sé cómo lo hizo pero descargó su láser con tal
exactitud que desmanteló todas las microbombas que me rodeaban en ese momento.
Ahora
la guerra no se ve tan espantosa, más bien parece un juego de niños donde no
importa qué pase pues al final siempre sales ganando así de tranquilo es pilotar
junto a Lotta, hasta da tiempo para pensar en otras cosas.
Recuerdo cuando estábamos formados para la ceremonia de graduación, todos vestidos con el uniforme oficial listos para recibir honores y salir a defender los colores de Horologium. Se veía preciosa ese día con el atuendo formal, la gorra oficial, sus profundos ojos negros emocionados, su sonrisa imborrable, su aspecto de niña traviesa que no la deja ni en los momentos más solemnes. Recuerdo cuando me miraba de reojo con un gesto que hacía memoria de una humorada que le hicimos a Henry en la fiesta de graduación. La insensata intentaba hacerme reír a carcajadas para verme sufrir frente al escarmiento de algún superior. Es difícil imaginarla ahora, siendo la misma de siempre, como la piloto más sanguinaria de toda la constelación.
Recuerdo cuando estábamos formados para la ceremonia de graduación, todos vestidos con el uniforme oficial listos para recibir honores y salir a defender los colores de Horologium. Se veía preciosa ese día con el atuendo formal, la gorra oficial, sus profundos ojos negros emocionados, su sonrisa imborrable, su aspecto de niña traviesa que no la deja ni en los momentos más solemnes. Recuerdo cuando me miraba de reojo con un gesto que hacía memoria de una humorada que le hicimos a Henry en la fiesta de graduación. La insensata intentaba hacerme reír a carcajadas para verme sufrir frente al escarmiento de algún superior. Es difícil imaginarla ahora, siendo la misma de siempre, como la piloto más sanguinaria de toda la constelación.
-¿Crees
que ese piloto haya tenido familia Karl?- no respondí creyendo que imaginé esa
pregunta.
-Tienes
razón, como todos nosotros- se respondió sola mientras daba un pequeño giro de
ajuste.
-¿Estás
bien?- le pregunté preocupado por su sorpresiva falta de entusiasmo.
-Me da
miedo Karl, algún día seré derribada la pregunta es cuándo. No creo estar
preparada para morir-
-Nadie
lo está- traté de simpatizar y luego de un rato me dice.
-Somos
soldados nuestro trabajo es morir, matar y morir- reflexiona y luego un
suspiro. Nos acercamos al centro del conflicto, los timbales de guerra resuenan
y el radio nuevamente grita órdenes desde la fortaleza. Pero Lotta no reacciona
y seguimos avanzando de frente a la batalla.
-Lotta,
reacciona- le digo en voz baja, sin embargo no despierta.
-¡Zombie!-
se escucha un golpe a través del comunicador.
-¡Tanto
grito si estoy aquí!- reclamó de sopetón con su personalidad de recién despierta.
Retoma
su actitud y las turbinas de su falcon revientan en velocidad para entrometerse
de lleno en el espectáculo destructivo y la pierdo de vista pero seguro que
cuando esto termine y centro de control nos llame de vuelta ella será como siempre la
última en llegar rodeada de pétalos de flores cayendo desde las estrellas
mientras su eterna sonrisa nos alegra a pesar de la situación, mientras sus
risos rebotan suaves sobre su piel soleada alzando sus brazos en señal de victoria.
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jueves, 24 de enero de 2013
Amparo
Rincón de los Relatos
¿Su habilidad principal? Llamar la atención de todos, lograr que el mundo gire a su alrededor. El sol único del universo donde planetas enormes y pequeños asteroides se someten por igual. De una mujer así, indomable, dueña, imposible escapar. ¡Amparo! ¡Amparo! ¡Amparo!... tu nombre en todos lados en todas las reverencias masculinas implorando por una simple mirada. Celebridad presumida primadona del mundo diva por clamor popular ¿Cómo huir de su hipnosis? sobretodo porque ese escape es un anhelo sin conciencia, Amparo es el deseo mismo y por las estrellas que giran en torno a ella, lo sabe y lo sabe bien. ¡Amparo! ¡Oh, Amparo! mírame cómo para mí no hay sino tú pero cuántos te dicen lo mismo no lo sé y a ti sólo eso te interesa. Estrella orgullosa que mantienes a todos bajo tus lienzos en llamas pero nunca dejas que nadie se acerque.
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viernes, 11 de enero de 2013
Regresa
Rincón de los Relatos
Imposible
escribir sobre ti
porque
ni mil versos ni mil poetas
podrían
describir un ápice de tu cabello
solo mis
manos que allí han estado
pueden llegar a lograrlo
y miro
mis dedos, tus cabellos largos, ondas marinas
tu rostro
arena de playas blancas
paraíso,
sueño final y tu boca
esas vacaciones
para toda la vida
los canales
de Venecia
la luna
llena en París
Y como
todos aquellos que nos juramos trovadores
me he
vuelto loco por no tenerte a mi lado
por la
conformidad de tu recuerdo
a pesar que estás conmigo
en imagen
nebulosa
en palabras
un baile literario
en sensaciones,
una bomba atómica a mi cordura
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jueves, 10 de enero de 2013
Huyendo Lo Más Lejos Posible
Rincón de los Relatos
Nota: Ojo con las instrucciones (entre paréntesis) de lectura, ayudará a seguir
mejor esta historia.
No
existe mejor razón para querer huir de un lugar donde tienes tu vida hecha, casi
perfecta. Dejar a la que creí el amor de mi vida y vivir en la misma ciudad es
insoportable y humillante al mismo tiempo. Me inventé mil excusas para
justificar el escape: buscar nuevos horizontes, mejor trabajo, es que hay más
oportunidades, es que ya no me gusta vivir tanto acá. Al final siempre fue la
misma razón, huir de Ara.
(Si en
este punto crees está la solución salta al Párrafo Final. De lo contrario, continúa)

(Si en
este punto crees está la solución salta al Párrafo Final. De lo contrario, continúa)

(Si en
este punto crees está la solución salta al Párrafo Final. De lo contrario, continúa)

Párrafo Final

-Bonito
lugar, he estado ahí ya- me dice con una sonrisa mientras indica con su dedo mi
pasaje.
-Vanesa
por cierto- se presentó y al decirle mi nombre dijo –yo también voy en el mismo
viaje- señaló y su voracidad por encontrar conversación me contagió
rápidamente.
-Queda
un buen rato eso sí- acoté y como si esperara esa respuesta me propuso de
inmediato.
-Invítame
a un café y a cambio te cuento de ese lugar al que vamos- ofreció muerta de
risa y acepté encantado.
Quedé
entusiasmado con su descripción de mi nuevo hogar y para no cortar conversación
nos las arreglamos para irnos sentados juntos en el viaje. No paramos de contarnos cosas durante todo el trayecto y pronto nos vimos en la estación de destino compartiendo un taxi,
intercambiando teléfonos y prometiendo vernos otra vez, para un café o tal vez
una copa de helado de esas gigantes para compartir.
FIN
(Si
este final no te convence te propongo continuar leyendo. Si no, mejor te
detienes)
Párrafo Final Alternativo

¿Hace
cuánto atrás fue eso? Cinco, quizás seis ciudades atrás, dos, quizás tres
planetas atrás. Ara te extraño tanto que ya no sé dónde estoy, a miles de años
luz en uno de esos planetas exteriores tan lejanos donde recién nacen las
ciudades tratando dominar los enormes mundos habitados por poblaciones pequeñas
y emprendedoras. No me costó nada siendo médico arrendar mi propia nave espacial
para trasladarme rápidamente de mundo extraño a mundo extraño, seguro de cada
vez alejarme más de ti.
Ahora
navegando por el espacio hace rato he abandonado toda cordura. Lejos del último
enclave humano, lejos como no te imaginas, como miles de millones de viajes de
la Tierra a Marte pero no tanto como para olvidarte. Ara, tu rostro aparece en
todas las combinaciones de estrellas y la única solución es dejar de verlas ir
más allá del fin del universo y recorrer para siempre la negrura eterna.
Y aquí
estoy rodeado por el espacio vacío, la nave va a toda velocidad pero no hay cómo avanzar hacia delante una vez atrapado en medio de la nada.
No debí dejarte seguir conmigo todo este tiempo Ara.
No debí dejarte seguir conmigo todo este tiempo Ara.
FIN
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miércoles, 9 de enero de 2013
El Rey Del Láser
Rincón de los Relatos
Quiero
todo esto oscuro… no, no, sin luces solo los láser… ¡ah, ya verás!...“Laser
Frenzy” con tubos de neón, de varios colores así la gente sabrá que dentro el
juego de láser lo es también… ¡No hombre! por supuesto que son inofensivos…

No se
van a cansar, todo lo contrario la música y el juego de luces provocarán tal
frenesí que nadie querrá irse de este lugar… ¿¡ja, repartir estampados de heroína!? no será ni remotamente necesario... las dudas se despejarán luego de la primera noche.

La
fiesta no va a terminar, eso es Laser Frenzy y gracias al sistema de cobro
permite cobrarles a todos su entrada cada ocho horas a través del smartphone y
apenas les llegan los mensajes de notificación levantan el celular en señal que
no se irán y vuelven a abrir la boca para comer un poco de láser verde y el
amarillo qué increíble cómo quita la sed. La fila afuera no se mueve, nadie se
va, nadie entra. Mis inversionistas demasiado felices montan máquinas de
construcción relámpago y en dos días la discoteque duplica su tamaño, sus láser
y sus DJ.

Cuando
los helicópteros dejan caer el cuarto piso se presenta a mi oficina el alcalde
de la ciudad quien nunca ha visitado el local y se nota muy desesperado. Me
indica que sus recolectores de basura no se han presentado a trabajar ni
tampoco los jóvenes que lo ayudarían con su campaña electoral ni tampoco las secretarias ni siquiera concejales y no se olvidó por cierto de
mencionar a sus hijos. Le dije…
Señor
alcalde, no se preocupe mire lo invito a conocer las dependencias antes de
ponernos a conversar… por supuesto que no le cobraré cómo pregunta eso… lo
invito a probar láser naranjo… probar eso dije, simplemente para amenizar una charla amistosa…


La historia
sigue y seguirá como cualquier negocio. Los inversores vueltos locos han inventado
paquetes turísticos para que gente de todo el mundo venga a Laser Frenzy para
nunca dejarla, a este ritmo de sucesos sin duda llegará el momento en que la
torre traspase las nubes y la atmósfera misma para llegar hasta el espacio y
llenarlo de rayos láser mientras yo me paro en la cima del edificio con el
resto del mundo bajo mis pies.
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miércoles, 2 de enero de 2013
Sueño de Año Nuevo
Rincón de los Relatos

Desde
que me mudé a esta nueva ciudad ese es el primer sueño que recuerdo. Representa
tantas sensaciones y tan importantes no he olvidado detalle de esa pequeña
historia excepto aquella pincelada vital: el rostro de la protagonista y cómo
se llama. Haberla encontrado y llamarla tan atinadamente por su nombre es de
esas certezas oníricas sin explicación pero con un sentido inequívoco de
seguridad, le dije “hola” y luego sin duda su nombre. Y ha pasado por tantas
descripciones físicas, cambios de cabello, de ojos, de porte, incluso de ropa,
de voz, sin embargo siempre es la misma.
Siempre.

No
quiero que te vayas.

Hace
tanto no te veía.
Me
levanto al rato después luego de fracasar en el intento de volver a dormir para
regresar al sueño. Eso sí, enfrento el primer día del año con la convicción de
alguien que sabe muy bien cuál debiera ser su resolución de año nuevo.
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