OCACIONALMENTE ALGO INTERESANTE

jueves, 10 de junio de 2010

Sofía Virgo v/s Evelyn Q

Rincón de los Relatos

Nota: Conoce más sobre Sofía Virgo siguiendo este link.

Némesis
. Ese antagonista infaltable, imprescindible. Todos tenemos a ese contraste que se opone a nuestras metas y deseos y aunque para algunos es más difícil de encontrar no es el caso de Sofía Virgo, no puede serlo para alguien dedicada a buscar la verdad. Tal es Evelyn Q. Sofía Virgo cursa el tercer año medio A, Evelyn Q el tercero B pero eso es sólo una anécdota dentro de la verdadera competencia. Y no se trata de la detective contra la criminal, la heroína y la villana, la buena y la mala: Evelyn Q se las arregla para crear alguna clase de misterio alrededor de la comunidad escolar. Sofía, a pesar de siempre saber cuándo ha sido ella y cuando no, lo complejo es ponerla al descubierto, averiguar cómo logra desconcertar a través de un hecho curioso que pone a mover a todo el colegio en torno al suceso.


Siendo un día jueves cualquiera tocan el timbre para salir al recreo del almuerzo. Cinco minutos después que Sofía salía de su sala de clases el estruendo de una alarma de autos venía desde los estacionamientos de profesores. Al principio nadie reaccionaba hasta que se escuchó el estruendo de vidrios quebrándose y casi de inmediato, desde la sala de profesores, vieron salir corriendo al señor Canales que al parecer reconocía la alarma de su auto. Sólo entonces Sofía corrió detrás del hecho.
-¡Pero quién hizo esta barbaridad! – gritaba encolerizado el profesor Canales - ¡malditos chiquillos idiotas, ya verán! – amenazaba llorando de rabia. No era para menos: estacionado en paralelo a una acera, el auto del profesor lucía el vidrio trasero que daba hacia la vereda con un hoyo y trizas alrededor además del capó del maletero entreabierto con lo que supuso de inmediato que le habían robado.

-Lo peor para el profe es que nadie lo quiere mucho – comentó Coni a Sofía una vez que el profesor ya se iba a contarle el cuento al director.
-Cierto, cierto – se limitó a decir Sofía quien se acercó a la ventana a mirar hacia dentro.
-Ven a ver Coni, esto es interesante – invitó – mira hacia adentro y dime lo que ves –Coni miró a través del agujero y buscó pero no encontró nada.
-No veo nada raro – respondió sabiendo que si Sofía lo preguntaba es porque algo había.
-¡Exacto! – exclamó – pero debería haberlo ¿no crees? al menos la piedra con que rompieron el vidrio.
-¿Cómo sabes que fue con una piedra? –
-Bueno estos vidrios son muy duros, no creo que le hayan dado un puñetazo o habría quedado sangre o, de usar una protección, rastros de género o algo – pasaba por su mente la pregunta "por qué molestarse en esconder la piedra si no basta por sí sola para culpar a alguien".
-¿Y entonces? – preguntó Coni – tal vez fue con un martillo, un bate, cualquier cosa – Sofía ya iba un paso adelante y fue a ver la parte trasera del auto. Sin esfuerzo abrió el capó y miró en su interior para sólo encontrarse con un montón de artículos de auto desparramados a los lados: extintor, herramientas, botiquín, triángulos entre algunos papeles sueltos.
-Lástima que el profesor se haya ido o podríamos preguntarle qué más tenía – dijo Coni pero Sofía Virgo no le hizo caso y metió la cabeza dentro del capó y la sacaba rápidamente.
-Estoy segura que no tenía nada más – dijo y siguió su razonamiento en pensamientos “no, porque esto no es un robo ni una venganza, esto es por Evelyn Q”. Volvió a ponerse frente al vidrio quebrado mientras recordaba los hechos. Sin anunciar nada pasó los dedos desde el borde de la ventana hasta al centro del agujero pasando por el borde de la quebradura.
-¡Pero qué hiciste! – se asustó Coni al ver que a Sofía le sangraban los dedos por heridas no poco profundas. Sin verse preocupada, sacó un pañuelo desechable de su bolsillo, lo apretó y luego dijo.
-Coni, voy a limpiarme esto. Necesito que te quedes para que le preguntes al profesor si le robaron algo y estés atenta a cualquier comentario o reacción. Puede ser importante – Coni asintió con la cabeza mientras Sofía se alejaba. En realidad nada de eso le importaba ya a Sofía, era una treta para que Coni no la siguiera porque cuando Evelyn Q atacaba sólo Sofía y la perpetradora se enteraban de todo. Los misterios provocados por Evelyn jamás salían de la boca de Sofía.

Llegó entonces al casino del colegio y miró a la mesa más arrinconada, más alejada de las ventanas y de las pocas mesas sólo para dos personas. Ahí, tomando una lata de bebida con la actitud de alguien que toma cerveza estaba sentada Evelyn Q. Sin decir palabra alguna Sofía se acercó, se sentó frente a ella y abrió la lata de bebida que Evelyn ya le había comprado.
Se miraron un momento, como duelistas antes de dar el primer disparo. Tenían mucho en común a pesar de todo: Eran conocidas por actuar más como adultos y su apellido no era Virgo ni su segundo nombre o apellidos empezaban con Q. El contraste eran sus rostros, Sofía lucía siempre más bien seria, inquisitiva muy a la par con su actitud más madura. Evelyn tenía facciones de niña y una sonrisa tierna que nunca se le despegaba.
-Deberías tener más cuidado dónde pones la mano – observó Evelyn mirando el pañuelo ensangrentado de Sofía.
-El rigor investigativo lo requería – se limitó a decir. Ambas disfrutaban tanto retando, hablando una con la otra. Una relación de la cual tienes la certeza es una amistad muy profunda.
-¿Y bien? – Evelyn lo sabía. Sofía, también.

¿Cómo lo hizo Evelyn Q? esa era la pregunta. ¿Cómo rompió el vidrio sin dejar huellas sobre el objeto que usó, que para Sofía sin duda era una piedra? Nadie más se lo preguntaba porque para todos lo importante era el motivo, saber qué le robaron al profesor del maletero. Pero Sofía sabía que no había motivo, que no había robo y que no había piedra. Amigo lector: ¿puedes responder esas preguntas antes de seguir leyendo?


-Fue algo simplón esta vez – dijo Sofía.
-¿Y eso por qué? – preguntó Evelyn sin real duda.
-Tirar una piedra a un vidrio, cuánto misterio podría haber ahí –
-Ah claro pero tú no lo ves así de simplón – aseveró.
-Es verdad. Un alumno cualquiera queriendo vengarse hubiera arrojado la piedra y huido en el acto. La pregunta es cómo sacó la piedra de dentro del auto tan rápido como para alcanzar a arrancar – Sofía se adelantó a Evelyn que quería agregar algo – además para qué sacar la piedra, es sólo un vidrio, nadie se molestaría en hacer análisis para averiguar quién había tocado la piedra –
-Ese es, amiga mía, el punto más interesante del asunto – apoyó Evelyn Q dándole un sorbo a su bebida sin dejar de sonreír un solo momento.
-La respuesta está en los sonidos – empezó Sofía rascándose suavemente la mejilla– la alarma sonó antes que el vidrio, significa que forzaron el capó antes de romper el vidrio. Esto no importó pues nadie reacciona con celeridad cuando se escucha la alarma de un auto, es casi un sonido ambiente natural. Contando con eso nuestro sospechoso hizo todo al revés –
-Es decir… - Evelyn Q ahora sonreía de verdad, le encantaba escuchar de Sofía todo lo que ella había hecho. Realmente era única.
-Es decir – continuó la detective – que la piedra estuvo antes en el auto que el vidrio quebrado. El vándalo abrió el capó y se arrastró por dentro con una piedra en la mano, empujó los asientos traseros lo suficiente para darle ángulo de tiro al vidrio, lanzó la piedra, ésta cayó afuera y la persona salió rauda de vuelta por el capó.
-¡Genial! – aplaudía Evelyn con verdadera alegría – y ni siquiera dudaste en pasarle los dedos al vidrio para ver si las astillas quedaron apuntando hacia afuera.
-Esta vez exageraste un poco – hizo notar Sofía divertida con el asunto.
-¡Oh, vamos! ese viejo se merecía una lección, además no es vandalismo cuando se trata de un reto, detective.

3 comentarios:

Emilio dijo...

Tenís que aisarme cuando publicai historias de sofia Virgo, me avisai miles de weas menos importantes.
El caso era facil, sin embargo tiene errores a mi modo de ver:
1. Dado que no se especifica el modelo del auto del profesor solo hay que asumir en funcion de lo mas habitual y dado un salario de profesor. Entonces un porcentaje alto de automoviles no posee asientos abatibles, y aun menos desde dentro del maletero. Sin este sistema de empujar el asiento trasero de un auto dede un maletero es una tarea casi imposible sin fuerza extrema e inutlizando el asiento. Sin mencionar que muchos modelos que si tienen el sitema requieren o que se remueva el cojín o alguna actividad desde dentro del auto o son sencillamente peligrosos como el volkswagen fox (dejó sin deos a varios en brasil)
2. Dada la dureza de los vidrios parece imposible romperlo con una piedra desde adentro en un espacio pequeño y siendo una mina de 16 años, aunque en el cuento antes dice que era una piedra asi que había que asumir que la cabra era fortachona. Y ni menciono que la cabra era demasiado bkn pke pa abrir maletas de autos tenis que ser lanza experto.
Y si, soy detallista pa la wea y que? jaja
sl2

Nicolás! dijo...

Señor Emilio:
Ambos puntos fueron considerados mientras esta historia se escribía y su ausencia tiene justificación.
1) Para revelar el dato de si el auto tenía o no asiento abatible tendría que haber recurrido a la mención directa de este hecho es decir literalmente incluir el dato disminuyendo la dificultad de resolución abismalmente. Mencionar el modelo del auto para la mayoría de los mortales no hubiera significado nada y por lo tanto terminaría siendo una pista "injusta" porque el lector finalmente se econtraría con que para responder al caso debía saber de automóbiles (da lo mismo si resulta relevante o no, la sola mención induciría a pensar en esta injusticia)

2) Quebrar un vidrio tan duro como el de un auto es cierto, es muy dificil. Por ello habían dos alternativas y una de ellas era pasarlo por alto. Inclusive estuvo en mi mente un dialogo final entre Sofía y Evelyn Q donde Sofía preguntaría a la culpable cómo lo hizo para romper el vidrio y ella diría simplemente algo como "eso debió ser parte de tu investigación ¿no lo crees?". La segunda alternativa, brindar una explicación, hubiera cambiado la historia completamente porque tendría que haber sido incluido como parte central de la resolución del caso destruyendo la trama finalmente publicada en este blog.

Saludos y Sofía Virgo ha vuelto para nunca irse otra vez.

Emilio dijo...

Era complicado lo del asiento rebatible, y recordando pistas injustas me acuerdo que cuando era chico en la repotera del crimen la vieja descifra el caso porque el tipo que habia asesinado al otro le había dejado una marca con patron de rombos que correspondian al patron en el metal del convertidor catalitico del auto del culpable y la vieja ni se metió debajo del auto, ella sabía que ese modelo en particular tenía ese patron, tu sabis que patrón tiene el metal del convertidor catalitico de tu auto? yo tampoco... quien mierda sabe eso Injusto, aunque en general los detectives de ficción tiene un conocimiento profundo de porquerias inútiles.
sl2