Rincón de los Relatos

Cuando
los antiguos navegantes de barcos de madera y telas convertidas en propulsión
se aventuraron más allá de lo que la vista podía alcanzar lograron descubrir lo
que por teoría se sabía. Si bien se trataba de postulados irrefutables, nada se
compara a la experiencia de zarpar de un puerto y volver al mismo luego de
navegar por meses en la misma dirección comprobando así, en altamar y con
sacrificio, lo que versados científicos demostraban con sus mentes y sus
fórmulas. Tanta certeza como el azul del cielo se decretó que el planeta es una
esfera chata, un globo flotando en el espacio. Los
escépticos finalmente callaron sus voces cuando los cohetes espaciales
lograron romper la atmósfera y ver a la Tierra desde un ángulo tan solo
imaginado. Allí estaba la esfera vital siguiendo una ley inquebrantable
alrededor del astro rey y tan redonda y brillante que ninguna duda cabía ya. Solo
los locos y desquiciados hablaban de una Tierra plana.


Cómo se
iba a mantener redonda cuando la humanidad se desinfló. El baile de la
curiosidad, del cambio, del ingenio fue cambiado por la marcha del conformismo,
de la rutina, del hipnotismo tecnológico y ese paso firme, militar, fue pisando
tan fuerte y tan frío que la Tierra no aguantó y comenzó a aplanarse por más
imposible que parezca. Hombres y mujeres dedicados a seguir la misma ruta de
navegación sobre la misma goleta, nace crece reproduce muere, estudia trabaja
cría muere, sexo dinero diversión muere, el engaño de los pequeños proyectos ese curso ese hobby un pequeño caramelo entre las toneladas de asfalto de la autopista y la Tierra cede ante los límites de la mente en
retirada del paso retumbante de los tambores monótonos y la sonrisa inventada
pero diablos qué satisfactoria qué dulce qué excitante falsedad qué fácil es así qué maravilloso ese masaje constante sin tener nada para pensar y la Tierra es
plana es plana es plana y limitada y el mar se cae a pedazos por los bordes filosos del
planeta miles de hombres y mujeres nuevos se dejan caer desde el firmamento y al llegar al suelo…
…no se
mueven ni un solo centímetro.