Después de dos meses de haber encontrado un trabajo hay, como en toda oficina que se respete, hechos curiosos, graciosos que convierten tu lugar de trabajo en una tragicomedia diaria. Más comedia en todo caso.
La Pantalla Atrae-Polvo: El primer día entré a las 9.30 de la mañana. Recién a las 4.00 de la tarde me instalaron el computador, claramente armado en el momento y con una pantalla sacada del fondo de una bodega. En realidad eso no me molesta excepto por el hecho de que, no importa qué medidas tome, la pantalla siempre esta sucia. Desde que la limpio hasta que se llena de polvo no alcanza a pasar un día y se ensucia con un polvo de un negro profundo, de mal augurio.
El Personal, Una Jungla: Hablar de mis compañeros de trabajo ya es otro cuento. Es una verdadera jungla y si no fuera por el aspecto de la oficina y por alguna que otra referencia verbal al trabajo, nadie se le ocurriría decir que es una oficina de trabajo. Gente que pasa cantando por los pasillos tonadas vivaces como "Tan Pequeña es, tan frágil es", gritos de "BRAVO!!! VIVA! VIVA! UUH! UUH! UUH!" que vienen desde alguna habitación cercana, Gente que juega juegos del facebook mientras están en reunión, el uso de la mesa de reuniones como comedor a la hora de almuerzo, en fin. Hasta para hablar de lo que hace cada uno haría falta un post separado de este mismo estilo. Sin duda esto es lo que hace más que interesante el día a día.